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Es importante conocer los riesgos de donar una vivienda a un hijo para evitar conflictos con Hacienda y prevenir batallas sucesorias con otras herederos
No hay nada que impida a un padre donarle a su hijo un piso o una casa. Sin embargo, es importante que un padre o una madre sean conscientes de los riesgos de donar una vivienda a un hijo. ¿De qué riesgos hablamos? Principalmente de las consecuencias que se pueden producir a nivel fiscal y los conflictos sucesorios que pueden estallar una vez que el progenitor fallezca.
Desde el plano fiscal, no se puede obviar que la donación entre particulares está sometida a tres impuestos clave:
- IRPF.
- Plusvalía municipal.
- Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD).
Además, también es importante tener en cuenta que si el donante tiene deudas con Hacienda, la Agencia Tributaria puede considerar que la donación se lleva a cabo para no tener que pagar las deudas usando la vivienda para ello. Lo que podría implicar que se considerase al hijo responsable subsidiario de la deuda.
Mientras que desde el punto de vista sucesorio, una vivienda donada en vida a un hijo debe tenerse en cuenta a la hora de calcular la legítima de los herederos forzosos, hacer testamento y repartir la herencia una vez que la persona fallezca.
A continuación, vamos a aclarar todos los riesgos de donar una vivienda a un hijo.
Riesgos de donar una vivienda a un hijo en el plano fiscal
Básicamente, podemos señalar dos grandes tipos de riesgos de donar una vivienda a un hijo en lo que respecta a las obligaciones fiscales.
En primer lugar, no tener claros los impuestos a pagar y el importe de los mismos es uno de los riesgos de donar una vivienda a un hijo más evidentes y que, sin embargo, muchas personas no tienen en cuenta. Así, es importante contemplar que:
- El fisco considera que la diferencia entre el precio de adquisición y el valor del inmueble en el momento de donarlo es una ganancia patrimonial sujeta a IRPF y que debe incluirse en la declaración de la Renta. Sin embargo, la Ley del IRPF contempla una excepción: cuando el donante tiene más de 65 años y el inmueble que dona es su vivienda habitual. En este caso, no se tiene que tributar por la donación en el IRPF.
- El padre o la madre también tiene que abonar la plusvalía municipal. Este impuesto grava el incremento del valor del terreno donde se encuentra la vivienda. Para abonar este impuesto se puede optar por aplicar los coeficientes oficiales, establecidos por cada ayuntamiento, o calcular de forma objetiva el incremento del valor del suelo desde la adquisición de la vivienda y hasta su donación.
- El hijo tiene que hacerse cargo del Impuesto sobre Donaciones y Sucesiones. Además, es importante contemplar que este impuesto difiere de forma notable entre comunidades autónomas. En muchas de ellas, las donaciones de vivienda de padres a hijos se benefician de bonificaciones de casi el 100%. De tal forma que solo se paga una cifra simbólica. Lo que implica que sea importante saber dónde se tributa una donación entre particulares.
En segundo lugar, uno de los riesgos de donar una vivienda a un hijo es no tener en cuenta las deudas que se pueden contraer con Hacienda. En este sentido, el abogado José María Salcedo apunta que la Agencia Tributaria pone el foco en esta clase de operaciones. De tal manera que si después de donar una vivienda, se notifica una deuda con Hacienda, la AEAT entiende que la donación tuvo como objetivo eludir el pago de la deuda con la vivienda donada. Es decir, que el donante buscaba liberarse de todos sus vienes para no hacer frente al abono de la deuda con el fisco.
En estos casos, la AEAT pone en marcha un procedimiento de declaración de la responsabilidad, para que el hijo responda por las deudas del padre o la madre.
Es importante tener en cuenta estos riesgos de donar una vivienda a un hijo porque es clave poder justificar la operación y, así, eludir que sea calificada como maliciosa.
Por otro lado, también es crítico contemplar que Hacienda debe demostrar que la vivienda se donó con el objetivo de reducir el patrimonio y no abonar las deudas.
Sea como fuere, en caso de que se puedan producir deudas con Hacienda es crítico contar con asesoramiento legal especializado antes de donar una vivienda a un hijo.

Riesgos de donar una vivienda a un hijo desde el punto de vista sucesorio
Aunque siempre ponemos el foco en el plano fiscal, los riesgos de donar una vivienda a un hijo también se expanden al terreno sucesorio. Esto es así porque en España es obligatorio compensar la legítima por donaciones en vida.
¿Qué quiere decir esto? Las donaciones en vida de parte del patrimonio de una persona se tienen que tener en cuenta a la hora de calcular la legítima de los herederos forzosos.
Por ejemplo, si un hijo recibe la vivienda familiar de su madre, cuando esta fallezca deberá tenerse en cuenta su valor para repartir la herencia y respetar la legítima de sus hermanos. Esto conllevará que el hijo que recibió la vivienda en donación tenga que compensar económicamente a sus hermanos si el resto del patrimonio de la fallecida no alcanza para entregarles su legítima.
De ahí que entre os riesgos de donar una vivienda a un hijo se encuentren:
- La posibilidad de que esto desemboque en un conflicto sucesorio en torno a la legítima.
- Que el hijo beneficiario de la donación tenga que asumir a posteriori una compensación de la legítima a los otros descendientes.
¿Quiere esto decir que no es recomendable donar una vivienda a un hijo cuando se tienen más descendientes? No, pero es importante tener en cuenta los riesgos de donar a una vivienda a un hijo desde el plano sucesorio. Por ejemplo, se puede otorgar testamento contemplando la vivienda donada a la hora de repartir el patrimonio e intentando garantizar la legítima de todos los herederos forzosos.
Cómo evitar los riesgos de donar una vivienda a un hijo antes de realizar la operación
Los riesgos de donar una vivienda a un hijo evidencian que la decisión de ceder una casa o un piso a un hijo no se puede tomar a la ligera. Por eso, antes de formalizar la decisión es importante contar con el asesoramiento de un abogado especializado que:
- Determine con claridad la carga fiscal de la operación tanto para el donante como para el donatario.
- Estudie si existe una causa válida para justificar la donación de la vivienda en caso de que el donante pueda tener deudas con Hacienda, de cara a evitar que se active la responsabilidad del donatario.
- Calcule el valor del patrimonio total del donante e informe sobre el impacto que la donación tendrá en el reparto de la herencia y en el cálculo y compensación de la legítima.
- Diseñe un testamento que contemple el valor de la vivienda donada y permita evitar que el hijo beneficiario tenga que compensar a sus hermanos o sobrinos la legítima, con la carga económica que ello conlleva.
La mejor forma de gestionar los riesgos de donar una vivienda a un hijo es contar con toda la información relevante para decidir si la operación merece o no la pena y prepararse para cumplir con la normativa fiscal y civil de forma adecuada.
¿Cómo se debe llevar a cabo la donación de una vivienda a un hijo?
- Se tiene que formalizar la operación ante notario.
- Se deben abonar los respectivos impuestos.
- Es imprescindible inscribir en el Registro de la Propiedad el cambio de titular de la vivienda.
En definitiva, los riesgos de donar una vivienda a un hijo no se pueden obviar. Pero ello no quiere decir que sea poco recomendable que un padre o una madre done un inmueble a uno de sus hijos. Lo importante es conocer las consecuencias de esta decisión y actuar para mitigar su impacto sobre el donante y sobre el donatario tanto en el plano fiscal como legal.
