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Celeste: La inspectora de Hacienda, la estrella y los 183 días que las separan

Celeste es una dramedia que nos habla con acidez de las Inspecciones de Hacienda y de las estrategias que emplean algunas grandes fortunas para no tributar en España

Gris, retorcido, obsesivo, sentado delante de su ordenador pensando formas de poner en apuros a un ciudadano o a una empresa… Así es como nos imaginamos a un inspector de Hacienda. Y Celeste, una serie creada por Diego San José (Vota Juan, Su Majestad), viene a confirmar con mucha mala hostia alguno de esos clichés del imaginario colectivo. Pero también reivindica la brillantez y el trabajo duro de muchos inspectores de Hacienda que luchan día a día por poner coto al fraude fiscal.

¿Cuál es el punto de partida de Celeste? A Sara Santano (Carmen Machi), una inspectora de Hacienda que ha decidido jubilarse, le pide su jefe que dirija una última inspección. ¿Quién estará bajo su foco? Celeste (Andrea Bayardo), una estrella latina del pop. El objetivo es demostrar que la cantante estuvo más de 183 días en España durante el año anterior.

¿Por qué? Si la Agencia Tributaria puede probar que Celeste vivió durante más de 183 días en nuestro país, la estrella estará obligada a tributar por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en un año fiscal en el que ganó decenas de millones de euros gracias a una exitosa gira mundial.

Celeste nos permite abordar las reglas sobre tributación en España, una cuestión que ha acaparado cientos de titulares en los últimos años por conflictos judiciales entre la AEAT y personalidades muy conocidas como Shakira o algunos creadores de contenidos que se han ido a vivir a Andorra para beneficiarse de sus bajos impuestos.

¿Cómo se determina que una persona debe pagar el IRPF en España?

La Ley del IRPF establece en su artículo 9 en qué dos escenarios se considera que una persona tiene su residencia fiscal en España:

  • Si permanece más de 183 días en España dentro un año natural. ¿Las ausencias esporádicas de España se deben computar para calcular esta cifra? Sí, salvo que «el contribuyente acredite su residencia fiscal en otro país».
  • Si se encuentra en España el núcleo principal de las actividades o intereses económicos del contribuyente.

En el caso de Celeste, la vía por la que optó la Agencia Tributaria era la primera: demostrar que la cantante estuvo más de 183 días en nuestro país, sin poder computar sus ausencias. ¿Por qué? Celeste contaba con un documento de la administración tributaria de Panamá acreditando que tenía su residencia fiscal en el país que une el Atlántico con el Pacífico.

La presunción de residencia habitual por motivos familiares

Hay cuestión relevante a la hora de determinar que una persona tiene su residencia fiscal en España y que en Celeste no se tiene en cuenta porque la antagonista no se encuentra en esas circunstancias: la situación familiar del contribuyente.

Así, la Ley del IRPF establece que Hacienda presumirá que una persona vive en España, de acuerdo con los dos criterios que venimos de señalar, si su cónyuge y sus hijos menores de edad viven habitualmente en nuestro país.

Esta presunción se puede tumbar si el contribuyente es capaz de aportar pruebas de que o bien no tiene su base de actividades económicas en España, o bien estuvo menos de 183 días en nuestro territorio.

Como acabamos de apuntar, esta cuestión no se aborda en Celeste, ya que se trata de una mujer soltera y sin hijos. Sin embargo, sí fue relevante en el caso de Shakira. Ya que su marido, el futbolista Gerard Piqué y los hijos que tuvieron en común vivían en Barcelona.

Celeste es una serie que pone el foco sobre los límites de las inspecciones de Hacienda
Movistar +

La trampa de la acreditación de la residencia fiscal, una carta que se juega en Celeste

En el charco en el que sí chapotea Celeste es en el de la expedición de acreditaciones de residencia fiscal.

La cantante a la que investiga la protagonista tiene una acreditación de residencia fiscal expedida por Panamá, pero, por supuesto, no vive en Panamá y ni siquiera es panameña.

Como ya señalamos antes, disponer de una acreditación de residencia fiscal es clave porque provoca que Hacienda no pueda computar las ausencias esporádicas a la hora de alcanzar la cifra mágica de más de 183 días de estancia en España.

Pero… ¿y si se puede convencer a un juez de que la acreditación se otorgó de una forma poco o nada rigurosa? Eso es lo que pretende hacer la inspectora de Celeste.

Además, debemos tener en cuenta otra cuestión clave: ¿Panamá es un paraíso fiscal para España? No. Aunque algunas grandes fortunas trasladan (o simulan trasladar) su residencia fiscal a Panamá para pagar menos impuestos, este país no tiene la consideración de paraíso fiscal y existe un convenio entre ambos países para evitar la doble imposición. ¿Por qué es esto importante?

La Ley del IRPF dicta que, si un contribuyente alega tener su residencia en un paraíso fiscal, la Agencia Tributaria le puede exigir que pruebe que estuvo viviendo en dicho país 183 días durante el año fiscal investigado.

En el caso de Celeste, si Panamá fuese un paraíso fiscal, la cantante tendría que haber demostrado que vivió 183 días en él. Como no es así, la carga de prueba recaía en Hacienda.

¿Cómo se evita la doble imposición si una persona pudiera tener que tributar en dos países diferentes?

¿Qué pasaría si la inspectora de Hacienda pudiese demostrar que Celeste vivió en España más de 183 días? ¿La cantante tendría que tributar en España y en Panamá? Como venimos de indicar, existe un convenio entre ambos estados para evitar la doble imposición. Es decir, que una persona tenga que tributar dos veces por los mismos ingresos declarados.

¿Cuáles son los criterios que se incluyen en esta clase de convenios para evitar la doble imposición y determinar en qué país debe abonar sus impuestos una persona?

  1. Se considera que una persona tiene su residencia fiscal en el estado donde disponga de «una vivienda permanente a su disposición».
  2. Si tiene una vivienda permanente a su disposición en los dos estados, se considerará que reside en el país «con el que mantenga relaciones personales y económicas más estrechas».
  3. Si mediante la regla anterior no se puede determinar la residencia fiscal, se considerará que la misma se encuentra en el país donde el contribuyente viva habitualmente.
  4. Si viviese en ambos países de forma habitual o si no lo hiciese en ninguno de los dos, se presupondrá que tiene su residencia fiscal en el estado del que el contribuyente es nacional.
  5. Si el contribuyente no tuviese la nacionalidad de ninguno de los dos estados, como sucede en el caso de Celeste, las autoridades fiscales de ambos deberán ponerse de acuerdo para resolver el caso.

¿Qué conclusiones podemos sacar de estos criterios? Poder demostrar que una persona vive habitualmente en un país es fundamental para aclarar dónde debe tributar cuando dos países pudiesen reclamar que tiene su residencia fiscal en ellos.

Celeste: Ni la inspectora preocupada por los servicios públicos, ni la defraudadora mala persona

La persona que mejor conoce estas reglas que acabamos de describir es, sin duda alguna, la inspectora Sara Santano, una mujer cuyos grises son más oscuros que claros.

En la línea de algunas de las grandes series de la Tercera Edad de Oro, la protagonista de Celeste es una antiheroína. Así sucedía con Tony Soprano (Los Soprano), Walter White (Breaking Bad), Don Draper (Mad Men) y, aunque ella no quisiese asumirlo, Alicia Florick (The Good Wife).

¿Qué queremos decir cuando señalamos que Sara Santano, la inspectora de Hacienda implacable, es una antiheroína?

Es la protagonista absoluta de la serie y eso nos obliga a estar de su lado (la dictadura emocional del punto de vista), pero sus métodos son capciosos cuando no abiertamente ilegales y sus fines egoístas. A Sara Santano le importa una mierda el erario público. Ella lo que necesita es ganar. Saborear la adrenalina del éxito. Dejarse intoxicar por la sensación de ser la más lista del lugar.

En cambio, la némesis de Santano es una estrella del pop bastante menos egoísta y banal que Shakira. De hecho, podríamos decir que es una buena chica. ¿Defraudadora a Hacienda? Puede ser, pero sin mucha malicia.

¿Queremos que la protagonista logre demostrar que Celeste estuvo 183 días en España? La respuesta directa es «Sí». Pero, si lo pensamos durante un minuto… ¿De verdad queremos que Sara se salga con la suya?

Uno de los grandes aciertos de Celeste es regodearse en el lado oscuro de una mujer brillante escondida bajo la máscara de un personaje que el imaginario colectivo considera que es gris casi negro: un inspector de Hacienda.

Lo fácil habría sido que la serie se pusiera de parte de Sara Santano de manera rotunda y nos embarcase en un viaje frenético para demostrar que la millonaria estrella del pop y sus asesores fiscales son unos tramposos. Celeste no nos escatima ese viaje, pero nos obliga a reflexionar sobre los límites éticos de los inspectores de Hacienda y el abuso de poder en el que pueden caer.

Ningún funcionario público da tanto miedo como un inspector de Hacienda y pocos tienen tanto margen de maniobra para hacer o deshacer a su gusto y sin rendir cuentas a nadie.

Como ya se planteaba Alan Moore en Watchmen… ¿Quién vigila a los vigilantes?

Los inspectores de Hacienda son críticos para el sostenimiento de las cuentas públicas y para garantizar que todos cumplimos con nuestras obligaciones fiscales. Pero su rol preponderante no puede traducirse en impunidad.

Necesitamos más inspectores de Hacienda tan brillantes, exhaustivos y escrupulosos como Sara. Nos sobran los inspectores de Hacienda con un código ético tan endeble como el de la protagonista de Celeste.

Como la devolución del IRPF a los mutualistas y otros casos históricos nos han demostrado, nadie desea entablar un conflicto con Hacienda, pero a veces no queda más remedio que hacerlo para defender nuestros derechos.

Luis Ogando
Luis Ogando
Soy periodista y Doctor en Comunicación e Industrias Creativas. En la actualidad, estudio el Grado de Derecho. En Lex Hoy desentraño las claves de las novedades legales y jurisprudenciales para ayudar a personas y ciudadanos a defender sus derechos.

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