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La decisión de en qué casos se deniega la custodia compartida recae en el juez, que valora las circunstancias personales, económicas y psicosociales de la familia
En España, la solución preferencial cuando una pareja con hijos se separa es la custodia compartida, ya que se considera beneficioso para el desarrollo del menor contar con la influencia de ambos progenitores.
En este escenario, ambos padres comparten responsabilidades y tiempo de crianza con sus hijos. Muchas parejas optan por elaborar un convenio regulador de custodia compartida para clarificar los términos y condiciones.
Sin embargo, existen situaciones en las que el juez puede inclinarse por la alternativa de custodia exclusiva o monoparental.
¿En qué casos se deniega la custodia compartida? La decisión se basa en multitud de aspectos económicos, personales y psicosociales y, en última instancia, es el magistrado quien decide.
A continuación, desgranamos en qué casos se deniega la custodia compartida en España con ocho ejemplos recurrentes en los procesos de divorcio o separación en nuestro país.
Conducta violenta y maltrato
Si uno de los padres tiene antecedentes de conducta violenta o existen indicios fundados de maltrato en el hogar, ya sea contra su pareja o los hijos, no tendrá derecho a la custodia compartida de los menores.
Así lo establece el Artículo 92.7 del Código Civil, que especifica que «no procederá la guarda conjunta cuando cualquiera de los progenitores esté incurso en un proceso penal iniciado por intentar atentar contra la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral o la libertad e indemnidad sexual del otro cónyuge o de los hijos que convivan con ambos».
El marco legislativo deja claro que, a discreción del juez, se puede denegar la custodia compartida si existen «indicios fundados de violencia doméstica o de género. Se apreciará también a estos efectos la existencia de malos tratos a animales, o la amenaza de causarlos, como medio para controlar o victimizar a cualquiera de estas personas».
Estilo de vida desorganizado
El objetivo del régimen de custodia compartida es primar el bienestar de los hijos y crear un ambiente de estabilidad y soporte a su alrededor que favorezca su correcto desarrollo personal.
Por ello, al valorar en qué casos se deniega la custodia compartida, tiene relevancia el estilo de vida de cada progenitor. El juez puede denegar la custodia si considera que la forma en que vive el padre o la madre es caótica y desorganizada, o si sufre alguna adicción que afecta a su capacidad de cuidar a sus hijos adecuadamente.
Falta de implicación en el cuidado de los hijos
Si se demuestra que uno de los progenitores no ha participado activamente en la crianza de los hijos, le será difícil conseguir la custodia compartida. A veces, probarlo es tan fácil como preguntar datos esenciales de la vida y educación de los hijos.
En principio, se entiende que es más beneficioso para el menor convivir con la persona que ha estado presente en su día a día, formándole, proveyendo y dando cariño. Mientras que la solicitud de custodia compartida por parte de un progenitor ausente puede indicar un interés egoísta, como evitar el pago de la pensión de alimentos.
Es una cuestión delicada, ya que la ausencia puede explicarse por otros motivos, como obligaciones laborales, no por falta de interés en el cuidado de los hijos. En función de las circunstancias específicas, será el juez el que decida en qué casos se deniega la custodia compartida.

Distancia demasiado elevada entre domicilios
Esta es una cuestión eminentemente práctica. Si, tras la separación, las viviendas de los padres están demasiado lejos entre sí, se convierte en un problema a la hora de compartir la custodia de los hijos.
Los menores deben asistir al mismo colegio, médico, actividades de ocio, etc. Esto se hace inviable si hay que desplazarse cientos de quilómetros.
Por no hablar de los problemas de adaptación que generaría para el menor alejarse de la familiaridad de su entorno escolar y social.
Ahora bien, en qué casos se deniega la custodia compartida y en cuáles se garante depende, en última instancia, de las circunstancias específicas y de la valoración del juez correspondiente.
Incompatibilidad de horarios laborales
Para decidir en qué casos se deniega la custodia compartida, se tiene en cuenta también la compatibilidad de horarios de los padres.
La viabilidad del régimen de custodia compartida depende de que ambos progenitores puedan estar en casa para atender al menor en su turno de custodia.
La dedicación al cuidado de los hijos es difícilmente defendible en la práctica para aquellos padres o madres con trabajos rotativos, con viajes frecuentes, o con horarios contrarios a los de los hijos.
Por supuesto, se valora positivamente la flexibilidad laboral y el apoyo de terceras personas, como los abuelos y la decisión final dependerá de la valoración del caso específico.
Edad de los hijos
Un factor determinante para ver en qué casos se deniega la custodia compartida de los hijos es la edad de los menores afectados.
Tradicionalmente, se considera que los bebés menores de dos años y los lactantes deben permanecer con la madre. Sin embargo, esta regla no escrita está empezando a cambiar.
Hoy en día, existen métodos para almacenar la leche materna y se entiende que el padre tiene la misma capacidad de cuidar a un bebé que la madre. Aun así, todavía son pocas las sentencias favorables a la custodia compartida de menores de dos años.
Relación especialmente conflictiva entre los padres
Nadie espera que una pareja que acaba de pasar por un divorcio y está negociando el futuro cuidado de sus hijos en común se lleve a las mil maravillas. Un cierto nivel de tensión es razonable y no influye en la decisión de la custodia.
Sin embargo, cuando la animosidad entre los progenitores es extrema, hasta el punto de causar un perjuicio en la estabilidad y salud mental del menor, puede considerarse como causa para denegar la custodia compartida, probablemente en conjunción con otros factores.
Preferencia del hijo
Los deseos de los menores afectados también tienen relevancia a la hora de determinar en qué casos se deniega la custodia compartida.
Los niños mayores de 12 años tienen derecho legal a expresar sus preferencias. Si manifiesta que prefiere vivir con uno de sus progenitores, el juez debe, en la medida de lo posible, respetar sus deseos.
Así lo establece el Código Civil en su Artículo 92.2: «El Juez, cuando deba adoptar cualquier medida sobre la custodia, el cuidado y la educación de los hijos menores, velará por el cumplimiento de su derecho a ser oídos y emitirá una resolución motivada en el interés superior del menor sobre esta cuestión».

