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El dinero de otros: Las operaciones cum-ex y un fraude fiscal de 100.000 millones de €

El dinero de otros es una miniserie alemana que desgrana las claves del esquema cum-ex y el mayor fraude fiscal de la historia de Europa

Los impuestos no son sexys. Los necesitamos, pero nadie quiere pagarlos, para comprenderlos hay que tener una mente privilegiada y la mayoría de las personas no tiene ningún interés en hablar sobre ellos.

Todo ello se ve con una claridad expositiva fascinante en El dinero de otros, una miniserie alemana disponible en Filmin que aborda el mayor fraude fiscal de la historia de Europa: los esquemas cum-ex. Con una salvedad, los impuestos sí pueden ser sexys: para quien logra robarlos.

En esencia, mediante los esquemas cum-ex, múltiples inversores lograron, gracias a los bancos, que las agencias tributarias de países como Alemania, Dinamarca o Francia les devolviesen parte del impuesto sobre dividendos… que nunca habían pagado.

En El dinero de otros se aborda el fraude desde los dos lados de la trinchera: la estrategia de los asesores fiscales que diseñaron el esquema fraudulento y la solitaria lucha de inspectores, fiscales y periodistas que intentaron durante años que sus países tomaran medidas para evitar las operaciones fraudulentas.

Aunque resulta difícil estimar el volumen final defraudado a las haciendas públicas, en El dinero de otros se defiende que las pérdidas ascendieron a casi 150.000 millones de €.

Evitar la doble imposición y el derecho a la devolución de parte del impuesto pagado sobre dividendos

Los dividendos que pagan las empresas a sus accionistas están sometidos a gravamen. En España, actualmente, el tipo del impuesto sobre los dividendos es del 19% y es retenido cuando se abona el dividendo.

En el caso de los contribuyentes españoles, solo pueden deducirse al hacer la declaración de la Renta los gastos de administración y depósito de valores.

En cambio, si los beneficiarios de los dividendos tienen su residencia fiscal en el extranjero tienen derecho a que se les devuelva parte del dinero que les fue retenido en concepto de impuestos. ¿Por qué? Para evitar la doble imposición. Es decir, que el contribuyente pague dos veces por el mismo hecho: la obtención de dividendos. Una en España, que es donde se encuentra la empresa que entregó los dividendos. Y otra en el país donde tiene su residencia fiscal.

Así, se establece un límite del 15% al pago del impuesto en los convenios para evitar la doble imposición que España tiene firmados con múltiples países. De tal forma que el inversor tendría derecho a que España el devolviese lo que se le hubiese retenido de más por encima de dicho umbral.

Cómo funcionan las operaciones cum-ex

Lo que venimos de describir no es, en absoluto, fraudulento, sino un mecanismo de fiscalidad internacional básico.

Entonces… ¿cuál es el fraude que expone El dinero de otros? Las operaciones cum-ex, que consisten en:

  1. El inversor 1 tiene acciones que están a punto de generar dividendos (cum). El inversor 2 que realiza venta en corto media entre dicho inversor 1 y el inversor 3, prometiéndole a este las acciones en un plazo acordado: justo después de la entrega de dividendos.
  2. La empresa de las acciones le paga el dividendo al inversor 1, aplicándole la retención del impuesto. A su vez, el banco del inversor 1 le entrega un certificado en el que se estipula que tiene derecho a la devolución de parte del dinero retenido, al tratarse de un inversor extranjero.
  3. El inversor 1 le vende las acciones con un valor reducido por ya haberse pagado los dividendos al inversor 2 (ex).
  4. El inversor 2, a su vez, le entrega las acciones pactadas al inversor 3. Sin embargo, como ya no generan dividendos, para compensar la pérdida de valor le entrega una compensación por el valor del dividendo. Y el banco también le entrega un certificado de reembolso del impuesto.
  5. Finalmente, el inversor 3 le vuelve a vender las acciones al inversor 1.
  6. Es decir, solo se paga el impuesto una vez, pero dos inversores tienen certificados que les permiten reclamar la devolución de parte del tributo.
  7. Los tres inversores se reparten las ganancias obtenidas por la devolución ilegítima.
  8. Habida cuenta de que las acciones se encuentran en una situación en la que es difícil determinar quién las posee y quién pagó los impuestos y que las agencias tributarias no tienen forma de determinarlo sin la colaboración de los bancos, se aceptan las devoluciones impositivas fraudulentas.

Para poner fin al fraude de las cum-ex, los países modificaron sus leyes para establecer que los bancos sean los encargados de aplicar las retenciones y de entregarlas a las agencias tributarias. De tal forma que se impida la emisión de varios certificados de retención por un único pago de impuestos.

Todo ello a pesar de que el lobby bancario, en connivencia con políticos de todos los colores, boicoteó durante años estos cambios normativos y fomentaron la pasividad de los estados.

La inquietante sombra de las entidades bancarias

Las preferentes, la crisis financiera de 2008, las hipotecas IRPH, la dilación del abono de los gastos de hipoteca, la comercialización de tarjetas revolving abusivas por falta de transparencia… La banca lleva 20 años envuelta en escándalos y conflictos con consumidores, inversores, agencias tributarias y políticos.

El dinero de otros muestra el enriquecimiento de los bancos gracias a las operaciones cum-ex. Puesto que este esquema fraudulento les permitía ofrecer a sus inversores rentabilidades altas, en el contexto de la crisis financiera que asoló Europa entre 2008 y 2016.

¿Cuál era el problema? Los bancos no garantizaban intereses elevados a sus inversores gracias al sabio manejo de su dinero, sino beneficiándose de vacíos legales y de la inoperatividad del estado para defraudar al fisco.

Así, El dinero de otros muestra, una vez más, las peligrosas prácticas puestas en marcha por diversas entidades financieras en las últimas décadas que se aprovechan de los consumidores, pequeños inversores y el fisco para obtener ganancias extraordinarias.

Si a ello le sumamos la oscura relación entre el lobby bancario, inversores millonarios y el sistema político, El dinero de otros nos ofrece una panorámica inquietante sobre la salud de los sistemas democráticos europeos y la desprotección de la ciudadanía y el tejido productivo frente a estrategias fraudulentas.

El dinero de otros, una exposición audiovisual entretenida y rigurosa sobre la deriva fraudulenta del laissez faire

Al igual que otras fantásticas películas y series sobre investigaciones de casos reales, El dinero de otros es un relato vibrante que te sumerge en un mundo tan complejo y obtuso como el financiero, del que entiendes poco, pero que resulta apasionante.

Pienso, por ejemplo, en la sensacional miniserie francesa Sangre y dinero (2023), que también abordó un fraude fiscal de enorme envergadura o la película Margin Call (2011) sobre el estallido de la crisis de 2008.

En este sentido, hay que reconocerle a El dinero de otros el esfuerzo didáctico que lleva a cabo para facilitarnos la comprensión del sistema fraudulento tejido por abogados fiscalistas, bancos e inversores con el beneplácito por inacción de los gestores políticos y sus consultores.

Además, El dinero de otros acierta a la hora de personalizar la actividad fraudulenta y la lucha contra la misma, construyendo personajes tridimensionales a ambos lados de la batalla. En especial, brillan dos trabajadores de la agencia tributaria danesa escritos con mimo y cariño. Una nueva aproximación a unos profesionales desconocidos por el gran público que sigue la estela marcada desde España con la serie Celeste.

La última gran virtud de El dinero de otros es su capacidad para entremezclar con éxito todas las tramas que pone sobre la mesa para componer una panorámica amplia de un fraude milmillonario del que la opinión pública tiene escasa información. Copenhague, Frankfurt, Londres, Abu Dabi, Hamburgo, Colonia… El dinero de otros no tiene problema alguno al abordar la geografía de la estafa fiscal en toda su complejidad y conseguir que todas las piezas del puzle encajen y que cada trama sea interesante.

En definitiva, el escándalo de las cum-ex es una historia apasionante de la que podemos extraer muchas lecciones… que no estamos queriendo aprender. El dinero de otros nos ofrece una visión estimulante y un relato entretenido sobre las miserias del sector financiero y del sistema político. Si te gustan las historias sobre investigaciones periodísticas o legales, te gustará.

Luis Ogando
Luis Ogando
Soy periodista y Doctor en Comunicación e Industrias Creativas. En la actualidad, estudio el Grado de Derecho. En Lex Hoy desentraño las claves de las novedades legales y jurisprudenciales para ayudar a personas y ciudadanos a defender sus derechos.

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