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La ley establece que se puede conseguir la readmisión tras un despido nulo y es posible solicitarla en algunos despidos improcedentes
El Comité Europeo de Derecho Sociales (CEDS) considera que España incumple la Carta Social Europea porque no permite cobrar una indemnización adicional por despido improcedente, es decir, mayor de la establecida en el Estatuto de los Trabajadores; ni facilita la posibilidad de que todos los trabajadores puedan conseguir la readmisión tras un despido declarado improcedente por un tribunal.
El dictamen del CEDS ha vuelto a poner el foco en la posibilidad de conseguir la readmisión tras un despido. Una cuestión que ha generado muchas polémicas a lo largo de los años y que nuestro ordenamiento limita más allá de los despidos declarados nulos por los tribunales de nuestro país.
A continuación, te vamos a contar en qué casos es posible conseguir la readmisión tras un despido nulo, qué pasos debes dar y cuáles son las principales novedades sobre esta materia.
Siempre se puede conseguir la readmisión tras un despido nulo
El artículo 55.6 del Estatuto de los Trabajadores es categórico: «el despido nulo tendrá el efecto de la readmisión inmediata del trabajador».
Es decir, si un juez considera que un despido es nulo, no solo es que se pueda conseguir la readmisión tras un despido, sino que esta es automática y debe realizarse de forma inmediata.
Pero… ¿en qué casos un despido puede ser declarado como nulo? La ley fija un catálogo cerrado de escenarios. De tal forma que un despido es nulo si:
- Tiene su origen en una causa de discriminación prohibida en nuestro ordenamiento jurídico. Por ejemplo, es nulo un despido que incurra en una discriminación por enfermedad, raza, género, orientación sexual, etc.
- Provoca una violación de derechos fundamentales y libertades públicas del trabajador.
- La persona trabajadora se encuentra en un periodo de suspensión de su contrato por nacimiento de un hijo, riesgo durante el embarazo, riesgo durante la lactancia natural o por estar de permiso parental; o por enfermedades causadas por el embarazo, el parte o la lactancia. También será nulo el despido si se notifica de tal manera que el plazo de preaviso finalice dentro de uno de estos periodos.
- La trabajadora está embarazada y aún no ha iniciado su periodo de suspensión.
- El trabajador ha solicitado o ya está disfrutando un permiso por cuidado de familiar, para el cuidado del lactante, por nacimiento de hijo prematuro, de reducción de jornada por cuidado de un menor de 12 años o una persona con discapacidad.
- El profesional ha solicitado o ya está disfrutando una adaptación de jornada por conciliación familiar.
- El trabajador está en periodo de excedencia para cuidar a un familiar.
- La profesional es una víctima de violencia de género o sexual.
- El trabajador se reincorporó al trabajo tras la suspensión del contrato por nacimiento, siempre que no hubiesen pasado más de 12 meses desde el mismo.
Por lo tanto, si el despido se basa en alguna de estas causas, se puede reclamar su nulidad y, así, conseguir la readmisión tras un despido improcedente.
¿En qué casos se puede conseguir la readmisión tras un despido improcedente?
¿Qué ocurre si un despido por causas objetivas o un despido disciplinario no se ajustan a derecho, pero tampoco son anulables? Los tribunales pueden declarar la improcedencia del despido.
¿Es posible conseguir la readmisión tras un despido improcedente? Sí, pero no siempre:
- Como norma general, tras la declaración de improcedencia del despido, el empresario tiene cinco días desde que se le notifica la sentencia para decidir si readmite al trabajador o si, por el contrario, lo despide y le abona una indemnización de 33 días de salario por año trabajador, con un límite de 24 mensualidades. Si pasado este plazo, el empresario no manifiesta su decisión, se entiende que opta por readmitir al profesional. Es decir, se puede conseguir la readmisión tras un despido improcedente salvo que el empresario decida voluntaria y expresamente despedir al trabajador.
- El artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores contempla una excepción a la regla general: cuando el trabajador despedido fuese representante legal de los trabajadores o un delegado sindical. Esta clase de trabajador puede conseguir la readmisión tras un despido improcedente por su propia voluntad, sin depender del empresario. Es decir, se invierte el rol que juegan empresario y trabajador en la toma de decisión. Si el trabajador opta por la readmisión, el empresario está obligado a llevarla a cabo. Si el trabajador no manifiesta su preferencia, se entenderá que ha elegido ser readmitido.
Qué dice el CEDS sobre conseguir la readmisión tras un despido improcedente
Las dificultades a la hora de conseguir la readmisión tras un despido improcedente han estado en el punto de mira de los sindicatos durante años.
Finalmente, las fuerzas sindicales han obtenido el apoyo del Comité Europeo de Derechos Sociales (CEDS) que ha considerado que España infringe el artículo 24.b de la Carta Social Europea, un tratado internacional ratificado por nuestro país.
¿Qué dice este precepto? Garantiza «el derecho de los trabajadores despedidos sin razón válida a una indemnización adecuada o a otra reparación apropiada».
Conseguir la readmisión tras un despido improcedente podría ser una forma adecuada de reparación del daño causado a un trabajador despedido sin que existiese una causa objetiva o disciplinaria.
Sin embargo, la configuración legal de la reincorporación tras un despido impide que los tribunales de nuestro país estudien caso a caso si la readmisión de un profesional es la solución más adecuada.
¿Por qué es importante el dictamen del CEDS? Nos encontramos con dos derivadas a tener en cuenta, la jurídica y la política:
- En el plano judicial, el Tribunal Supremo debe tener en cuenta el dictamen del CEDS a la hora de fijar su doctrina sobre en qué casos se puede conseguir la readmisión tras un despido improcedente. El TS podría abrir la puerta a que los tribunales españoles no solo declarasen la improcedencia de un despido, sino que condenasen a la empresa a readmitir al trabajador o a dejarlo elegir a él.
- En el plano político, el dictamen del CEDS refuerza la posición de los sindicatos y de algunos partidos que abogan por modificar el Estatuto de los Trabajadores para trasladar la capacidad de decisión a los empleados.

¿Es imposible conseguir la readmisión tras un despido procedente?
Si un trabajador impugna un despido, pero el juzgado determina que este fue procedente, no tiene derecho a recuperar su puesto de trabajo.
Eso sí, habría un escenario en el que el trabajador podría volver a la empresa: si el empresario decide contratarlo de nuevo. Pero, como resulta evidente, es muy improbable que se produzca esta situación.
Cómo se debe actuar para conseguir la readmisión tras un despido
Los pasos a dar para conseguir la readmisión tras un despido son básicamente los mismos, tanto en el caso del despido nulo, como en lo relativo al despido improcedente:
- Leer con detenimiento la carta de despido y buscar el asesoramiento de un abogado especializado en despidos. En función de las causas alegadas por la empresa y del cumplimiento de las formalidades del despido, se puede optar entre reclamar la nulidad o la improcedencia de un despido.
- Una vez que se ha determinado la estrategia a seguir, se debe presentar la papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC). Se dispone de un plazo de 20 días desde el despido para realizar este paso. El objetivo de acudir al SMAC es pactar una solución que satisfaga a la empresa y al trabajador sin necesidad de acudir a los tribunales. Así, es posible conseguir la readmisión tras un despido en el SMAC, si la empresa considera que puede ser condenada por un tribunal. Evidentemente, las opciones de un trabajador de conseguir la readmisión tras un despido negociando con la empresa son mayores si su despido puede ser declarado nulo.
- Si la empresa no comparece ante el SMAC o no se alcanza un acuerdo, el trabajador puede presentar una demanda judicial en el Juzgado de lo Social correspondiente. Durante el juicio, la empresa deberá probar que se dieron las causas alegadas en la carta de despido para que no se declare improcedente y que no basó el despido en uno de los motivos que conllevaría su nulidad. Si el juez determina que el despido fue improcedente, el empresario tendrá 5 días para readmitir o despedir al trabajador, salvo que este fuese un representante legal de los trabajadores. Si el juez sentencia que el despido es nulo, se debe llevar a cabo la readmisión automática del profesional.
- En caso de que no se lleve a cabo la readmisión del trabajador cuando sea obligatoria o se haya optado por esta vía, el profesional puede instar la ejecución forzosa de la sentencia y reclamar una indemnización por el daño causado al no realizarse la readmisión. Además, la empresa se expone a que la Inspección de Trabajo la sancione.
¿Qué obtiene un trabajador readmitido?
Más allá de conseguir la readmisión tras un despido, es importante tener en cuenta que esta acción conlleva que:
- El trabajador vuelve a su puesto de trabajo conservando las condiciones de las que disfrutaba antes del despido: puesto, horario, salario, etc.
- El profesional mantiene la antigüedad que había acumulado hasta el momento del despido.
- El empleado readmitido tiene derecho a cobrar los salarios de tramitación. Es decir, además de conseguir la readmisión tras un despido, también es posible recibir el salario que debería haber cobrado desde el día en que fue despedido y hasta el día en que se hace efectiva la reincorporación.
En definitiva, conseguir la readmisión tras un despido nulo o improcedente es posible en nuestro país. Además, es posible que en el medio plazo se modifique la normativa para facilitar la reincorporación de los profesionales a sus puestos tras sufrir despidos improcedente.
Mientras que, a corto plazo, el Tribunal Supremo puede fijar una doctrina que dote de mayor margen de maniobra a los tribunales españoles al determinar si la reincorporación de un trabajador a una empresa de la que fue despedido es la mejor forma de ofrecerle una reparación adecuada.
Por eso, si has sido despedido, te recomendamos que busques inmediatamente el asesoramiento de un laboralista en el buscador de abogados de Lex Hoy. Este profesional estudiará tu caso, diseñará la estrategia legal más adecuada y te ayudará a:
- Conseguir la readmisión tras un despido y los salarios de tramitación.
- Obtener una indemnización por despido improcedente, cuando el empresario bloquee la reincorporación.

