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Para saber qué es el autodespido hay que acudir al artículo 50 del ET que regula la extinción de un contrato laboral por voluntad del trabajador
Tras la entrada en vigor el 3 de abril de 2025 de la Ley de Eficiencia de la Justicia, se ha extendido la creencia de que ahora es posible que un trabajador se autodespida y cobre un finiquito. Es decir, que ponga fin a su contrato voluntariamente, pero recibiendo una indemnización por despido.
Sin embargo, para entender qué es el autodespido y cómo funciona es importante tener en cuenta que:
- En realidad no existe la figura legal del autodespido, sino que el Estatuto de los Trabajadores contempla la extinción por voluntad del trabajador del contrato de trabajo.
- Que dicha extinción no se puede acometer bajo cualquier circunstancia, sino que han de darse determinadas condiciones asociadas a incumplimientos reiterados de los empresarios. De lo contrario, estaríamos ante una mera dimisión del trabajador.
- Aunque ahora muchas personas se pregunten qué es el autodespido, en realidad la extinción voluntaria ya estaba regulada en el Estatuto de los Trabajadores. El 3 de abril entró en vigor una modificación de esta norma para aclarar las condiciones en las que se puede solicitar la extinción voluntaria e indemnizada del contrato cuando se sufren retrasos continuados al recibir el salario o impagos de las mensualidades.
A continuación, vamos a abordar todas las claves para ayudar a trabajadores y empresarios a entender qué es el autodespido, cómo funciona y cuáles son sus consecuencias.
Para entender qué es el autodespido hay que comprender que no es automático, sino que debe solicitarse
En primer lugar, al desentrañar qué es el autodespido es importante tener en cuenta que el Estatuto de los Trabajadores no reconoce el derecho de un trabajador al autodespido automático.
De hecho, el artículo 50 del ET habla, literalmente, de «solicitar la extinción del contrato». ¿Qué implica esta redacción de la norma?
- Que un trabajador de forma unilateral no puede autodespedirse y dejar de acudir a su puesto de trabajo.
- Se debe enviar una solicitud a la empresa en la que se exprese el deseo del trabajador de extinguir su contrato de manera indemnizada. En dicha solicitud se deben indicar las «causas justas» que avalen esta medida.
- Si la empresa no acepta la solicitud del trabajador, este debe acudir a la vía judicial para que determine si existen las causas que den derecho a la extinción del contrato por voluntad del trabajador.
- Durante el periodo en que no se acepte la solicitud o se decrete a través de una sentencia la extinción del contrato, el profesional debe acudir a su trabajo.
- Si es necesario recurrir a la vía judicial, más allá de la indemnización por despido, el trabajador puede recibir una indemnización por los daños causados al verse obligado a presentar una demanda.
Por lo tanto, a la hora de establecer qué es el autodespido, es crítico que los trabajadores y los empresarios sean conscientes de que no existe esta figura como tal en nuestro ordenamiento jurídico, sino que es posible que los profesionales soliciten que su contrato se extinga bajo determinadas causas.
¿En qué casos se puede solicitar el autodespido?
Como apuntamos al inicio de este artículo sobre qué es el autodespido, para que un trabajador pueda solicitar que se extinga su contrato de manera voluntaria, pero teniendo derecho a una indemnización por despido, es necesario que se produzcan incumplimientos empresariales que afecten negativamente al profesional.
¿Cuáles son los tres escenarios contemplados actualmente por el Estatuto de los Trabajadores?
1. Modificación sustancial de las condiciones de trabajo que menoscaben la dignidad del trabajador
Según el ET, el posible solicitar la extinción indemnizada del contrato cuando el empresario haya efectuado modificaciones sustanciales en las condiciones de trabajo (cambios en la jornada, el horario, los turnos, el salario o las funciones) del profesional que:
- Se hayan implementado sin respetar lo establecido en el artículo 41 del ET que regula el procedimiento de modificación sustancial de las condiciones de trabajo.
- Menoscaben la dignidad del trabajador.
Tener en cuenta estos dos factores es fundamental porque el artículo 41 que venimos de mentar establece que en el caso de la modificación sustancial de las condiciones de trabajo individual, es decir, que no tenga carácter colectivo al afectar a múltiples profesionales, el trabajador puede optar por «rescindir su contrato y percibir una indemnización de veinte días de salario por año de servicio».
¿Por qué hacemos hincapié en esta cuestión? Como veremos al final de este artículo sobre qué es el autodespido, la indemnización al solicitar la extinción voluntaria es mayor.
2. Falta de pago o retrasos continuados al pagar los salarios
La normativa española establece que se puede solicitar el autodespido por falta de pago o retrasos continuados al abonar el salario. El actual artículo 50 del ET dicta que se entenderá que existe un retraso en el pago del salario cuando pasen 15 días desde la fecha pactada para abonarlo. De tal forma que se podrá solicitar la extinción indemnizada del contrato cuando:
- Sin que exista una causa justa se le deban a un trabajador tres mensualidades completas de su salario en el periodo de un año, sin necesidad de que sean consecutivas.
- Se abonen las mensualidades del salario con retraso durante seis meses en el último año, sin que los retrasos deban ser consecutivos.
- Así lo determinen los jueces españoles por considerar que existe «causa justa» para extinguir el contrato.
3. Otras causas
En último lugar, el ET incluye un apartado en el que se hace referencia a:
- «Cualquier otro incumplimiento grave de sus obligaciones por parte del empresario, salvo los supuestos de fuerza mayor».
- La negativa del empresario a reintegrar al trabajador en sus condiciones de trabajo anteriores cuando:
- Se haya llevado a cabo la movilidad geográfica del trabajador una modificación sustancial de sus condiciones de trabajo.
- Exista una sentencia judicial que haya declarado que la movilidad geográfica o la modificación sustancial de las condiciones de trabajo fueron injustificadas.
Por lo tanto, para entender qué es el autodespido y cuándo se puede activar es imprescindible tener en cuenta las causas que venimos de desgranar, así como el papel que pueden jugar los tribunales españoles en su determinación.

En 2025 se ha buscado aclarar qué es el autodespido con una reforma del ET
Precisamente, la regulación de las causas ha sido el principal objetivo de la reforma del ET operada a través de la aprobación de la Ley de Eficiencia de la Justicia.
De ahí que, al abordar qué es el autodespido, debamos partir de la base de que la extinción por voluntad del trabajador ya era un derecho laboral contemplado en el ET y no ha nacido con esta última reforma legal.
Desde 2015, cuando se aprobó el actual Estatuto de los Trabajadores, han existido numerosos conflictos sobre entre empresarios y trabajadores sobre las causas que justifican el autodespido y, sobre todo, en lo que respecta a los retrasos continuados y la falta de pago de los salarios.
Por eso, la reforma legal aprobado en 2025 consistió, fundamentalmente, en añadir un párrafo al artículo 50.1. b) en el que se fijan los criterios que mentamos antes:
- Se puede solicitar la extinción del contrato por falta de pago durante tres meses en un año.
- Es posible activar el autodespido cuando se reciba el salario con más de 15 días de retraso durante seis meses en un año.
Sin embargo, la propia redacción de dicho párrafo abre la puerta a que los tribunales y jueces de nuestro país apliquen otros criterios. Sin ir más lejos, la doctrina del Tribunal Supremo establece que se puede solicitar la extinción indemnizada del contrato por retrasos en el pago de los salarios menores a 15 días, pero que se alargan durante muchos meses.
Por lo tanto, para entender qué es el autodespido es de vital importancia tener en cuenta que más allá de las causas fijadas por la ley, al interpretarla los jueces tienen la potestad de apreciar que existen incumplimientos de los empresarios suficientemente graves que justifican la extinción del contrato por voluntad del trabajador.
¿Cuáles son las consecuencias de que se conceda la extinción indemnizada del contrato?
El Estatuto de los Trabajadores establece que un profesional al que se le haya concedido la extinción voluntaria de su contrato tiene derecho al pago de una indemnización análoga a la indemnización por despido improcedente en España: 33 días por año trabajado con un tope de 24 mensualidades.
De ahí que apuntáramos antes que no es lo mismo extinguir el contrato laboral por no estar de acuerdo con una modificación sustancial de las condiciones de trabajo (indemnización de 20 días por año trabajado), que hacerlo a través de la vía de la extinción por voluntad del trabajador.
Además, al desentrañar qué es el autodespido, podemos contemplar con claridad en qué se diferencia de la dimisión: en estos casos no existe derecho a una indemnización.
A esta consecuencia fijada expresamente en el artículo 50 del ET debemos sumar el hecho de que el trabajador pueda cobrar la prestación por desempleo si tiene derecho a ella.
En definitiva, para entender con precisión qué es el autodespido debemos partir de la base de que esta figura no existe como tal, sino que es una licencia comunicativa que se emplea para hablar de la extinción indemnizada del contrato por voluntad del trabajador ante determinadas circunstancias donde se ven menoscabados sus derechos.
Por eso, tras comprender qué es el autodespido, si un trabajador quiere solicitar la extinción indemnizada de su contrato es recomendable que busque el asesoramiento de un abogado especializado en Derecho Laboral. Este profesional se encargará de diseñar la solicitud y definir una estrategia legal que le permita resolver el contrato y acceder a la indemnización de 33 días por año trabajado.

