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Incapacidad para trabajar, conexión directa entre el estado psicológico del profesional y el trabajo, colaborar en el proceso terapéutico… Repasamos los requisitos de una baja laboral por depresión
Más del 14% de los españoles presenta algún cuadro depresivo, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta cifra se ha disparado desde la pandemia y no parece que se vaya a reducir en los próximos años. De ahí que no pocos trabajadores se hayan preguntado en el algún momento cuáles son los requisitos de una baja laboral por depresión. ¿Por qué?
Conocer los requisitos de una baja laboral por depresión es fundamental para que un profesional sepa si su baja puede ser laboral o, en cambio, se tratará como una baja por enfermedad común. La gran diferencia entre una y otra es de índole económica:
- En una baja laboral se cobra el 75% del salario desde el día siguiente al de la baja, mientras que el día en que se reconoce la baja se cobra el salario de forma íntegra, a cargo del empresario.
- En una baja por enfermedad común no se cobra durante los tres primero días, entre el cuarto y el vigésimo día la cuantía de la prestación asciende al 60% del salario y desde el día vigésimo primero al 75%.
De ahí que si un trabajador cree que cumple los requisitos de una baja laboral por depresión se muestre más predispuesto a que el médico le conceda la incapacidad temporal, pueda tratarse durante su duración y no vea menoscabadas sus finanzas de una forma notable.
A continuación, vamos a repasar los requisitos de una baja laboral por depresión, los escenarios en los que puede extinguirse o perderse y qué pasa con el despido mientras una persona está de baja por depresión.
Principales requisitos de una baja laboral por depresión
Algunos de los requisitos de una baja laboral por depresión son comunes a los de una baja por contingencias comunes, mientras que otros son específicos de esta modalidad de incapacidad temporal.
Estar afiliado y en alta en la Seguridad Social
El primero de los requisitos de una baja laboral por depresión es que el beneficiario debe estar afiliado a la Seguridad Social y en alta o en situación asimilada al alta.
Tienen derecho a la baja laboral por depresión tanto los trabajadores asalariados como los autónomos.
No es necesario acreditar un periodo de cotización
Para poder disfrutar de la incapacidad temporal por enfermedad común, es necesario que el trabajador haya cotizado a la Seguridad Social, por lo menos, 180 días dentro de os últimos 5 años.
En cambio, si la baja es por enfermedad profesional o accidente (sea de trabajo o no), no se requiere un periodo mínimo de cotización.
Recibir asistencia sanitaria y estar impedido para trabajar
Uno de los requisitos de una baja laboral por depresión es que un trabajador puede cobrar la prestación mientras:
- Reciba asistencia sanitaria de la Seguridad Social o de una Muta colaboradora con el objetivo de recuperarse.
- Esté impedido para el trabajo.
Es decir, para que se le reconozca a un profesional una situación de incapacidad temporal es preciso que se le paute un tratamiento (terapéutico, farmacológico, etc.) y que la depresión que sufre le impida llevar a cabo sus tareas profesionales. Y, para ello, es imprescindible que el profesional acuda al médico.
El trabajo debe ser causa exclusiva de la depresión
De todos los requisitos de una baja laboral por depresión este es, sin duda alguna, el más complejo y sensible. ¿Por qué? Nuestro ordenamiento exige que haya una conexión entre el cuadro depresivo y el trabajo. ¿Por qué?
El artículo 156 del la Ley General de la Seguridad Social (LGSS) detalla en qué consiste el concepto de accidente de trabajo. Dentro de las casuísticas que se engloban en este concepto se encuentran «las enfermedades que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo».
Por lo tanto, la existencia de un nexo causal entre la depresión y el trabajo es uno de los requisitos de una baja laboral por depresión. Puesto que, si la depresión tiene su origen en problemas familiares o personales no podría ser objetivo de una baja laboral.
¿Qué pasa si no se cumple el último de los requisitos de una baja laboral por depresión? El médico podrá acordar la incapacidad temporal del profesional, pero la depresión se considerará una enfermedad común y no un accidente de trabajo. Por lo que será una baja médica por enfermedad común, con las consecuencias económicas que ello conlleva.

Causas por las que se extingue la baja laboral por depresión
El artículo 174 de la Ley General de la Seguridad Social desgrana las causas por las que se puede extinguir la incapacidad temporal a pesar de cumplir los requisitos de una baja laboral por depresión:
- Si transcurre el plazo máximo de 545 días de baja.
- Porque el trabajador sea dado de alta por curación o porque su mejoría le permite volver a trabajar.
- Porque el trabajador es dado de alta con o sin una declaración de incapacidad permanente.
- Porque se le reconoce al profesional el derecho a una pensión de jubilación.
- Por el hecho de no presentarse a una cita médica de la Mutua o de la inspección del Instituto Nacional de la Seguridad Social, después de estudiar el caso y comprobar que no existió una causa justificada y que el trabajador tenía intención de eludir el control de su estado de salud.
Escenarios en los que se pierde o suspende el derecho a la baja laboral por depresión
Según el artículo 175 de la LGSS, una persona que cumple los requisitos de una baja laboral por depresión puede perder dicha prestación si:
- Actúa de manera fraudulenta para obtener la baja o para mantenerla.
- Trabaja por cuenta propia o ajena estando de baja.
Mientras que se suspende temporalmente el derecho a la prestación cuando el trabajador:
- Rechace o abandone el tratamiento que le fue pautado, sin que exista una causa lógica que pueda argüir.
- No se presente a una cita médica. Esta suspensión tendrá carácter cautelar hasta que se compruebe si existió una justificación para la ausencia. Los tribunales han determinado que se puede evitar perder la prestación por baja al no ir a una cita médica si la ausencia se debió a un descuido, el trabajador toma la iniciativa y se pone a disposición de la Mutua para acudir al médico lo antes posible.
Cómo se gestiona una baja laboral por depresión
Además de saber cuáles son los requisitos de una baja laboral por depresión es importante tener en cuenta el proceso de concesión, gestión y supervisión de la misma:
- El trabajador debe acudir al médico. Si la depresión guarda relación con el trabajo, lo habitual es acudir a la Mutua. El médico de la Mutua analizará el estado del profesional y podrá aprobar la baja laboral si considera que el trabajador no puede acudir a su puesto por su estado actual y por la conexión entre el mismo y su cuadro depresivo. También es probable que derive al profesional a un facultativo mejor capacitado para tratar la depresión como un psiquiatra o un psicólogo.
- Desde el 1 de abril de 2023, los partes médicos de baja no deben ser entregados por los trabajadores a sus empresas, sino que estos son transmitidos por la Mutua (o el Servicio Público de Salud) de forma digital.
- Los partes médicos de confirmación y de alta se gestionan de la misma forma.
- El médico efectuará un control periódico del estado de salud del trabajador y emitirá el parte de confirmación de la incapacidad temporal si considera que el profesional no está capacitado aún para volver al trabajo.
- Si transcurren 365 días desde el inicio de la baja, la inspección médica del Instituto Nacional de la Seguridad Social será la única competente para emitir el parte de alta por curación o mejoría, con propuesta de incapacidad permanente del trabajador o porque este no se haya presentado a los reconocimientos médicos.

¿Es posible ser despedido durante una baja laboral por depresión?
Sí. Aunque exista la creencia popular de que las empresas no pueden despedir a los trabajadores de baja esto no es así. Los negocios pueden despedir a un profesional de baja laboral si se trata de un despido por causas objetivas o un despido disciplinario y se pueden probar los motivos que llevaron a la empresa a tomar esta decisión.
Lo que no pueden hacer los empresarios es despedir a un trabajador sin que exista una causa válida, puesto que ello conllevaría que se está tomando la decisión de despedirlo porque se encuentra de baja y esto está prohibido por nuestro ordenamiento jurídico.
La consecuencia de despedir a un profesional de baja sin que exista una causa objetiva o disciplinaria es que el despido se considerará nulo al existir una discriminación por enfermedad, de acuerdo a la Ley integral para la igualdad de trato y la no discriminación. De tal forma que la empresa deberá reincorporar al trabajador y abonarle los salarios de tramitación desde el momento del despido y hasta la reincorporación.
En definitiva, los requisitos de una baja laboral por depresión están claros en nuestro país. Además, debemos tener en cuenta que cada vez nuestro ordenamiento jurídico es más garantista y se le presta más atención a la salud mental.
Si crees que puedes estar sufriendo depresión como consecuencia del ambiente laboral en el que te hayas, no dudes en acudir al médico. Puedes cumplir los requisitos de una baja laboral por depresión, cobrar la prestación por incapacidad temporal y, sobre todo, ser tratado por profesionales que estudiarán tu caso y te pautarán un tratamiento adecuado a tus necesidades.
En Lex Hoy colaboramos con abogados especializados en la gestión de bajas laborales y en el asesoramiento a trabajadores en materia de derechos laborales y Seguridad Social. Estos juristas pueden estudiar tu situación, determinar si cumples los requisitos de una baja laboral por depresión y ayudarte a hacer valer tus derechos para que se te reconozca esta clase de incapacidad temporal.

