Índice de contenidos
Acudir al médico, recopilar pruebas sobre las causas, seguir el tratamiento… te explicamos qué tienes que hacer paso a paso si estás de baja por ansiedad
Taquicardias, problemas al respirar, insomnio, ataques de pánico… Estos son algunos de los síntomas de la ansiedad, un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo ante situaciones angustiosas que puede impedirnos trabajar con normalidad. ¿Qué sucede en estos casos? Se tiene derecho a una baja por ansiedad si el trabajador debe someterse a un tratamiento y no está capacitado para ejercer su actividad profesional.
Sin embargo, la baja por ansiedad puede tener su origen en una enfermedad común o ser considerada un accidente de trabajo. ¿De qué depende esta calificación?
- Si la baja por ansiedad ha sido causada de manera directa y exclusiva por cuestiones derivadas del trabajo, puede tratarse de un accidente laboral, de acuerdo a lo establecido en el artículo 156.2.e) de la Ley General de la Seguridad Social que establece que se considera un accidente de trabajo la enfermedad sufrida por el trabajador «con motivo de la realización de su trabajo» siempre y cuando se pueda demostrar que la enfermedad se desencadenó «por causa exclusiva de la ejecución del mismo»..
- En cambio, si entran en juego otros desencadenantes del cuadro de ansiedad como problemas familiares o personales, ha de considerarse una enfermedad común.
¿Por qué es relevante determinar si la baja por ansiedad es una contingencia común o una profesional?
- Si la baja por ansiedad es calificada como una contingencia profesional, se tiene derecho a cobrar el salario íntegro el día en que se emite el parte de baja y el 75% del sueldo a partir del segundo día. En cambio, si la baja por ansiedad es calificada como una contingencia común, no se cobra el salario durante los tres primeros días y entre el día 4 y el 20 solo se cobra el 60% del sueldo.
- Si se sufre un accidente laboral, no es necesario cumplir ningún requisito asociado a la cotización del trabajador a la Seguridad Social. En cambio, para tener derecho a una baja por ansiedad si esta es considerada una enfermedad común, se deben haber cotizado 180 días como mínimo en los cinco años anteriores a la baja.
En esta guía sobre la baja por ansiedad, te explicamos qué hacer paso a paso en función de si la ansiedad tiene o no su origen en el trabajo. Además, te aclaramos cómo debes actuar en dos casos especialmente sensibles:
- Cuando la baja llega a su fin sin que estés curado o hayas registrado una mejoría que te permita trabajar.
- Si te despiden estando de baja por ansiedad.
Baja por ansiedad, qué hacer paso a paso si la causa es ajena a tu trabajo
En muchos casos, una persona puede sufrir un cuadro de ansiedad que le impide trabajar, sin que el trabajo en sí tenga nada que ver en la situación en la que se encuentra el profesional. En estos casos, es necesario dar los siguientes pasos para conseguir la baja por ansiedad y mantenerla mientras el profesional se somete al tratamiento pautado por el médico.
Ve a tu médico de familia
El primer paso que se debe dar en una baja por ansiedad es, evidentemente, acudir al médico. Al no tener su origen en el trabajo, lo lógico es pedir cita con el médico de familia. El doctor analizará el estado del trabajador, lo derivará a un psiquiatra o a un psicólogo para que le paute un tratamiento adecuado a su situación y expedirá el parte de baja.
Avisa a tu empresa, aunque no tengas que enviarle el parte de baja
Desde 2023, tanto el Servicio Público de Salud como las mutuas se encargan de enviar digitalmente los partes de baja, confirmación y alta a las empresas. Sin embargo, esto no es óbice para que sea recomendable que nada más conocerse la baja por ansiedad, informes de ello a tu empresa. ¿Por qué?
- En algunos convenios colectivos se incluye esta obligación de información.
- Es una muestra de buena fe contractual informar al negocio para que pueda poner en marcha las medidas organizativas necesarias para evitar que la baja por ansiedad del trabajador menoscabe el funcionamiento interno de la empresa. Basta con enviar un simple WhatsApp o un email al departamento de Recursos Humanos o a tu superior jerárquico.
Cumple el tratamiento que te hayan pautado
Puede resultar una obviedad, pero es importante recordarlo: si estás de baja por ansiedad tienes que cumplir el tratamiento y las recomendaciones médicas. De lo contrario, te expones a que:
- Se te suspenda el derecho a la prestación de incapacidad temporal, al abandonar o rechazar el tratamiento indicado sin una causa razonable que justifique esta decisión.
- Tu empresa puede poner en marcha un despido disciplinario contra ti alegando que infringiste la buena fe contractual al entorpecer el proceso de curación.
En el caso específico de una baja por ansiedad, es importante tener en cuenta que no tienes que estar encerrado en casa. Más bien, al contrario, muchos profesionales sanitarios recomiendan a las personas que padecen ansiedad que realicen actividades que les permitan desconectar: reuniones con amigos, viajes, practicar deportes, etc.
No trabajes
Trabajar tanto por cuenta propia como al servicio de otra empresa es una causa de suspensión, denegación y anulación del subsidio por incapacidad temporal. Además, en caso de que tu empresa recabe pruebas de que estuviste trabajando, puede someterte a un despido disciplinario.
Preséntate a las citas de control de tu médico o la Seguridad Social
Tanto el Servicio Público de Salud como el Instituto Nacional de la Seguridad Social tienen reconocido el derecho a supervisar los procesos de incapacidad temporal. Y, además, entre las causas de extinción del derecho al subsidio, reguladas en el artículo 174 de la LGSS, se incluye «la incomparecencia injustificada a cualquiera de las convocatorias para los exámenes y reconocimientos» fijadas por la inspección médica del INSS o los médicos de las mutuas y, cabe suponer, que del Servicio Público de Salud si son ellos los que han expedido el parte de baja.
Así, es fundamental que tengas en cuenta que puedes perder la prestación por baja al no ir a una cita médica si no puedes justificar tu ausencia y no te muestras proactivo a la hora de fijar una nueva cita de manera inmediata.
Reincorpórate cuando te den el alta por curación o mejoría
Si la baja por ansiedad llega a su fin porque los profesionales sanitarios consideran que ya estás curado o porque has experimentado una mejoría lo suficientemente relevante como para que puedas trabajar, debes reincorporarte a tu puesto el día siguiente a que se emita el parte de alta.
De lo contrario, estarías ausentándote de forma injustificada de tu trabajo y podrías ser sancionado e, incluso, despedido de manera disciplinaria.

Baja por ansiedad, qué hacer paso a paso si te la ha provocado tu trabajo
El procedimiento cuando la baja por ansiedad tiene su origen en el trabajo es similar, pero, seguramente, vayas a tener que pelear la calificación de tu enfermedad como accidente de trabajo.
Ve al médico de la Mutua con la que trabaja tu empresa
El primer paso a dar en una baja por ansiedad originada en el trabajo es acudir al médico de la mutua de tu empresa. El doctor estudiará tu caso y determinará si se trata de un accidente de trabajo o no. En caso de que decida que no puede darte la baja por ansiedad al tratarse de una enfermedad común, te derivará al médico del Servicio Público de Salud.
Avisar a tu empresa sobre tu baja
Tanto si tu baja por ansiedad es calificada como accidente de trabajo o enfermedad común es recomendable, como apuntamos antes, que informes de inmediato a tu empresa para facilitarle la tarea de organizar turnos o carga de trabajo para asumir tu ausencia.
Recopila todas las pruebas que te permitan demostrar que la baja por ansiedad tiene un origen laboral
Si después de explicarle al médico de la mutua qué te sucede y por qué tu ansiedad es consecuencia del trabajo, este decide calificarla como contingencia común, debes prepararte para solicitar la revisión de dicha contingencia.
En este sentido, lo primero que debes hacer es recopilar todas las pruebas que te permitan acreditar el nexo causal entre el trabajo y la baja por ansiedad.
¿Qué causas laborales pueden estar detrás de un cuadro de ansiedad? Presiones, insultos, amenazas de despido, situaciones de acoso, sobrecarga de trabajo, incumplimiento del derecho a la desconexión digital… Existen muchos acontecimientos que pueden provocarle ansiedad a un trabajador y menoscabar su salud mental.
¿Qué pruebas puedes recopilar? Testimonios de compañeros, fotografías y videos, comunicaciones recibidas a través de email, WhatsApp o programas empresariales, registros de llamadas, documentos que acrediten las tareas realizadas…
Si la Mutua no te concede la baja por accidente de trabajo, solicita la revisión de la contingencia
En caso de que el médico de la mutua derivara al trabajador al Servicio Nacional de Salud, es posible, una vez que se disponga del parte de baja por ansiedad reclamar al INSS que se revise la contingencia.
¿Qué se necesita? Aportar todas las pruebas que permitan constatar la conexión directa entre la baja por ansiedad y el trabajo.
Desde que se envíe toda la documentación al INSS, existe un plazo de 15 días para que este emita una resolución. Si transcurrido este plazo no se te notifica la decisión, se entenderá denegada la solicitud por silencio administrativo.
Si el INSS no modifica la contingencia de tu baja, presenta una demanda
Desde que recibas la notificación de denegación del cambio de contingencia tienes 30 días para presentar una demanda en el Juzgado de lo Social competente.
El tribunal estudiará el caso y si constata que el trabajo es el causante directo de la baja por ansiedad dictará el cambio de contingencia y establecerá que la mutua debe abonarle al trabajador el importe del subsidio que debería haber cobrado si la baja por ansiedad hubiese sido calificada como accidente de trabajo desde el primer día.
Facilita las labores de control y elude los incumplimientos relacionados con tu baja por ansiedad
Más allá del reconocimiento de la baja por ansiedad como contingencia profesional, es importante que tengas en cuenta que debes cumplir los pasos que señalamos para la baja por ansiedad como contingencia común:
- Seguir el tratamiento pautado y evitar actividades que puedan entorpecer tu proceso de curación.
- Acudir a todas las citas y reconocimientos médicos del INSS y la mutua.
- No trabajar ni actuar de forma fraudulenta para conservar el subsidio.

Qué hacer si te dan el alta sin haberte curado
Hasta ahora, hemos visto paso a paso cómo actuar en una baja por ansiedad, pero debemos tener en cuenta qué sucede cuando esta llega a su fin y no te ves capacitado para reincorporarte:
- Si te han dado el alta por curación o mejoría, puedes impugnar esta decisión ante el INSS, primero, y ante la Justicia, después.
- Si se te han dado el alta porque no te presentaste a una cita médica, pero puedes demostrar que fue un error y que intentaste subsanarlo de forma inmediata, puedes reclamar ante la mutua o ante el INSS que se reactive la baja. Si la mutua o el INSS deniega tu solicitud, tienes abierta la posibilidad de presentar una demanda judicial.
- Si el alta se produce porque se ha cumplido el tiempo máximo para estar de baja (545 días), puedes solicitar al INSS que te conceda la incapacidad permanente y activar la vía judicial si te es denegada.
Cómo actuar si te despiden durante una baja por ansiedad
Finalmente, en esta guía sobre la baja por ansiedad y los pasos a dar para gestionarla, queremos prestar atención a una cuestión que no es en absoluto baladí: la posibilidad de que un trabajador sea despedido estando de baja por ansiedad. ¿Qué debes tener en cuenta?
- Es posible que tu empresa te despida por motivos disciplinarios relacionados con tu comportamiento durante una baja por ansiedad. Los tres grandes motivos son que: hayas infringido tu tratamiento, hubieses llevado a cabo acciones que entorpecieran tu proceso de curación, o hubieses trabajado por tu propia cuenta o para otra empresa. En este sentido, es importante que tengas en cuenta que los tribunales españoles están validando que se pueda justificar un despido disciplinario gracias a las redes sociales.
- No existe la imposibilidad de despedir a un trabajador de baja por ansiedad o por cualquier otra dolencia. Pero la empresa debe probar que existen causas objetivas (económicas, organizativas, etc.) o disciplinarias (como infringir la buena fe contractual) para justificar el despido. De lo contrario, el juez puede declarar que el despido es nulo, en caso de que se determine que la causa real fue la enfermedad del trabajador, ya que la discriminación por enfermedad es un motivo de nulidad del despido. O simplemente improcedente si no se pudo detectar ninguna causa de nulidad.
- Precisamente, debes saber que puedes acudir a la Justicia si eres despedido mientras estás de baja por ansiedad y, en función de lo alegado por tu empresa, reclamar la improcedencia o nulidad del despido, con las consecuencias que ello conlleva:
- Si el despido es improcedente, el empresario puede decidir entre readmitirte en tu puesto de trabajo una vez que finalice tu baja o indemnizarte con 33 días de salario por año trabajado.
- Si el despido es nulo, la empresa está obligada a readmitirte.
- Si eres readmitido, tienes derecho a los salarios de tramitación entre el momento en que finalizó tu baja y el día en que te reincorpores a la empresa. Puesto que mientras estés de baja por ansiedad estarás cobrando el subsidio.
En definitiva, esta guía sobre qué hacer paso a paso en una baja por ansiedad tiene como objetivo aclarar los derechos y obligaciones de los trabajadores que sufren esta enfermedad para ayudarlos a gestionar su incapacidad temporal con éxito.
Si tienes alguna duda, en el buscador de abogados de Lex Hoy puedes encontrar a juristas especializados en Derecho Laboral y de la Seguridad Social que estudiarán tu caso y te ayudar a presentar reclamaciones ante la mutua, el INSS o los juzgados de lo Social.

