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Para obtener una baja laboral por fatiga laboral es clave que esta dolencia tenga su causa en el trabajo, de lo contrario se tratará de una incapacidad permanente por enfermedad común
La fatiga es una plaga silenciosa que afecta a miles de trabajadores. A todos nos resulta difícil llegar al viernes sin arrastrar un poco de cansancio. Esta sensación es normal, pero no nos afecta a la hora de trabajar. La fatiga, en cambio, es una enfermedad y puede llegar a ser incapacitante. De ahí que muchos profesionales se han preguntado si es posible obtener una baja laboral por fatiga laboral.
Para responder a esta pregunta hay que dilucidar en qué casos la fatiga puede ser considerada una contingencia profesional. Es decir, que se trata de una dolencia que afecta a un trabajador como consecuencia de su trabajo.
En este sentido, es importante aclarar que las investigaciones médicas han demostrar que detrás de la fatiga puede haber múltiples causas. En algunos casos, está relacionada con problemas de nuestro organismo como la falta de hierro o la anemia. En otros, aparece vinculada a depresión, insomnio o ansiedad. Asimismo, la fatiga también surge asociada a otras enfermedades: cáncer, diabetes, fibromialgia, problemas cardíacos, ranales o hepáticos, artritis o covid.
Como resulta evidente, en función del origen, es posible conseguir una baja laboral por fatiga laboral o, en cambio, si la fatiga es incapacitante, el trabajador podrá estar de baja por enfermedad común.
¿Por qué es importante que el Sistema Nacional de Salud, la Mutua o la Seguridad Social reconozca a un trabajador una baja laboral por fatiga laboral?
- En lo que respecta al derecho a cobrar la prestación por incapacidad permanente, en las bajas por enfermedad profesional o accidente de trabajo no es necesario cumplir un periodo mínimo de cotización. El trabajador solo tiene que estar trabajando y dado de alta en la Seguridad Social cuando le den la baja laboral por fatiga laboral. Mientras que si la baja es por contingencia común, deben acreditarse 180 días cotizados en los 5 años anteriores a la fecha en que se da la baja.
- A nivel económico, en un baja laboral por fatiga laboral, el profesional cobra su salario íntegro el día en que le dan la baja y el 75% del sueldo el resto del tiempo que dure la incapacidad temporal. En cambio, si la baja es por contingencia común, los tres primeros días no se cobra salario y entre el 4º día y el 20º, la prestación es igual al 60% del sueldo.
Por eso, es importante saber cuándo un doctor puede dar la baja laboral por fatiga laboral.
Lo más común es que la fatiga sea considerada una enfermedad común
Por suerte, la fatiga no siempre es incapacitante. De hecho, en la mayoría de casos las personas que sufren fatiga pueden hacer vida normal. Sin embargo, cuando el estado de la persona empeora y la fatiga alcanza un grado elevado, sí es posible que un profesional no pueda llevar a cabo sus funciones diarias.
En este caso, es imprescindible acudir al médico, ya sea el doctor de familia o el de la Mutua de la empresa. Como apuntamos antes, la fatiga puede ser consecuencia de un amplio abanico de dolencias y causas. Y, la mayoría de ellas, no están relacionadas directamente con la actividad laboral del profesional que sufre fatiga.
En estos casos, el facultativo acordará la incapacidad temporal por contingencia común y le dará al trabajador los días de baja que considere para que pueda recuperarse y volver al trabajo.
Ansiedad, depresión, fatiga… La carga de trabajo y el ambiente laboral pueden provocar que un profesional enferme
Frente al escenario que venimos de dibujar, nos encontramos con el aumento paulatino de las bajas por ansiedad, depresión o fatiga que tienen su origen en el trabajo.
En España, se puede reconocer el estrés laboral legalmente, conseguir una baja por ansiedad laboral e, incluso, por depresión, cuando se cumplan los requisitos de una baja laboral por depresión.
A pesar de que algunas mutuas y la Seguridad Social se han mostrado reticentes a la hora de conceder bajas laborales por esta clase de dolencias, los tribunales han garantizado el derecho de los trabajadores que las sufren a que sean consideradas accidentes de trabajo.
Si tenemos en cuenta que la fatiga puede venir originada por situaciones de estrés, ansiedad o tensión permanente en la empresa, parece evidente que se puede conseguir una baja laboral por fatiga laboral si existe alguna causa que la provoque.

Se puede conseguir una baja laboral por fatiga laboral si se demuestra que la causa es el trabajo
¿Por qué es posible acceder a la baja laboral por fatiga laboral? El artículo 156.2.e) de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS) establece que tienen la consideración de accidente de trabajo:
Las enfermedades, no incluidas en el artículo siguiente, que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo.
El artículo consecutivo al que hace referencia este precepto es el que regula las enfermedades profesionales.
La jurisprudencia en nuestro país ha avalado, a partir de este artículo de la LGSS, la posibilidad de acordar la baja laboral por fatiga laboral a trabajadores en los que se pueda demostrar que la causa de la dolencia está ligada al desempeño de sus funciones o al ambiente laboral de forma exclusiva y no que está vinculada a una enfermedad que nada tiene que ver con el trabajo.
Por lo tanto, en caso de que la mutua o el INSS no quieran cambiar el estatus de una incapacidad temporal por fatiga de contingencia común a accidente de trabajo, es posible, una vez agotada la vía administrativa, presentar una demanda judicial ante el juzgado de lo Social correspondiente reclamando la conversión de la incapacidad.
De la baja laboral por fatiga laboral a la incapacidad permanente
Además de conseguir la baja laboral por fatiga laboral, los trabajadores cuya fatiga se cronifica pueden acabar solicitando la incapacidad permanente.
La fatiga crónica que reduce notablemente la capacidad de trabajar y que no presenta síntomas de mejoría con el paso del tiempo puede dar lugar a una incapacidad permanente. El grado de la incapacidad (total, absoluta, gran invalidez…) dependerá de las funciones laborales del profesional y de la gravedad de la fatiga crónica.
Aunque en la mayoría de casos los trabajadores enfermos solo necesitan cogerse una baja laboral por fatiga laboral para recuperarse, esta no es una salida válida para los profesionales que sufren fatiga crónica y que ven que no mejoran a pesar de estar de baja y del tratamiento que les hayan pautado sus doctores.
De ahí que sea relevante tener en cuenta que la Seguridad Social puede reconocer la incapacidad permanente por fatiga crónica y que, si no lo hace, es posible reclamar judicialmente el reconocimiento de la incapacidad permanente.
En Lex Hoy colaboramos con abogados laboralistas especializados en la presentación de solicitudes y reclamaciones a la Seguridad Social. Si padeces fatiga laboral, pero el INSS no quiere reconocer que tu fatiga es derivada de accidente de trabajo, puedes reclamar. Igualmente, si te han diagnosticado fatiga crónica que reduce tu capacidad de trabajo, también puedes solicitar la incapacidad permanente y recibir una prestación. Cuéntanos tu caso y te asesoramos.

